BLOGELEUSIS: FILOSOFÍA, y más allá...


Según Walter Burkert, los antiguos misterios "eran rituales de iniciación de carácter voluntario, personal y secreto que aspiraban a un cambio de mentalidad mediante la experiencia de lo sagrado." (Cultos mistéricos antiguos)

Con los decretos imperiales de 391/392, que prohibieron todos los cultos paganos, y con la destrucción de los santuarios por los godos al mando de Alarico en 394, los misterios súbitamente desaparecieron...

¿Desaparecieron? ¿O dejaron de ser algo meramente exterior, para madurar y convertirse en lo que siempre pretendieron ser: una experiencia interior, dirigida a enriquecer al sujeto, y al margen de cualquier formalismo abstracto, vacío?

Este blog -creado precisamente en Madrid, la ciudad situada en el centro, y presidida por la estatua de Cibeles, la Gran Madre- pretende recoger el espíritu de esos misterios, sean los de Eleusis, Dionisos, Méter, Isis o Mitra, y combinarlos con el saber filosófico, para estimular el avance espiritual de aquellos que quieran participar en su creación.

Igual que en las iniciaciones del pasado, habrá en él dos niveles: el preparatorio, en el que se incluirán materiales destinados a los estudiantes de Secundaria y Bachillerato, que acaban de iniciarse en el camino del conocimiento; y el especializado, en el que el autor incluirá temas filosóficos de nivel superior, o situados en los márgenes del pensamiento filosófico "oficial". También se incluirán referencias a sus publicaciones, a fin de que puedan ser localizadas, comentadas, y desde luego criticadas, por aquellos que se encuentren interesados por los problemas a los que dichas publicaciones se refieren.


En estos tiempos que corren, oscilantes entre el dogmatismo fanático de las religiones oficiales y el más burdo de los materialismos, los defensores del auténtico progreso espiritual no pueden desesperar, ni ceder un ápice de terreno. Hoy, como siempre, este ha de ser nuestro lema:

"Fortes viri adversa fortuna probabuntur"

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Mario Roso de Luna: el Mago Rojo de Logrosán



D. Mario Roso de Luna, el más importante
teósofo español





   Igual que mi amigo, y maestro en tantas cosas, Chevalier de Saint-Jules, soy un apasionado de D. Mario Roso de Luna, el Mago Rojo de Logrosán, teósofo, masón, científico y escritor español nació en 1872. Fue miembro del Ateneo de Madrid donde trató con importantes personalidades de la época, como Valle Inclán o Unamuno. Tradujo al castellano las obras de Helena Petrovna Blavatsky, la máxima exponente del movimiento teosófico. Entre sus libros figuran: El libro que mata a la muerte o Libro de los Jinas; En el umbral del misterio; La esfinge; Por la Asturias tenebrosa: El tesoro de los lagos de Somiedo; De gentes del otro mundo; Por las grutas y selvas del Indostán; De Sevilla al Yucatán, viaje ocultista a través de la Atlántida de Platón; Por el reino encantado de Maya, parábolas y símbolos; y Un mártir del siglo XIX Helena Petrovna Blavatsky. Todos ellos son alucinadamente visionarios y están cargados de tanta sabiduría como atrevimiento, en abigarrada conjunción.
   En este programa de la UNED, presentado por María Teresa Román López, Profesora titular Filosofía UNED, el investigador y escritor Jesús Callejo Cabo nos habla de su increíble y fascinante figura, y de sus conexiones con la teósofa rusa Helena Petrovna Blavatsky. Mucho antes que Jiménez del Oso, Carl Gustav Jung, David Icke o Íker Jiménez, este cacereño de origen y madrileño de adopción se aventuró en lo desconocido. Sirva esta entrada de homenaje a D. Mario, olvidado por los ignorantes, y recordado por todos los que buscamos la gnosis.



Tumba de Roso de Luna
en el Cementerio
Civil de Madrid

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   En el siguiente enlace, tenéis una entrevista realizada a Esteban cortijo, Presidente del Ateneo de Cáceres, sobre Roso de Luna: Entrevista a Esteban cortijo sobre Mario Roso de Luna.
   Por cierto, que el citado chevalier ha llamado mi atención sobre el siguiente pasaje del libro de Roso Hacia la gnosis:

   "El Viator de Moch [se refiere, seguramente, a Gastón Moch, pacifista y esperantista francés, 1859-1935] es un ser imaginario, capaz de ver a todas las distancias, por inmensas que sean, y de trasladarse en el espacio con tanta o mayor velocidad que la luz. Viator suspenderá indefinidamente los efectos de las sucesiones de los fenómenos, pues que podría estar viendo siempre una misma escena si iba acompañando, en su velocidad de 300m. km por segundo, al rayo de luz que iluminó la escena. Viator no solo suspendería, sino que su mente y su vista alcanzarían a invertir el orden de los tiempos, como de mano maestra nos describe Flammarion en su novelita Lumen aquel espíritu del moribundo que se aparta de su cadáver a doble velocidad de la luz y va repasando en los rayos retrospectivos la visión de su vida entera, del sepulcro a la cuna."

   Ojalá mi espíritu llegue a alcanzar tanta lucidez. Gracias, mon cher Chevalier.

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