BLOGELEUSIS: FILOSOFÍA, y más allá...


Según Walter Burkert, los antiguos misterios "eran rituales de iniciación de carácter voluntario, personal y secreto que aspiraban a un cambio de mentalidad mediante la experiencia de lo sagrado." (Cultos mistéricos antiguos)

Con los decretos imperiales de 391/392, que prohibieron todos los cultos paganos, y con la destrucción de los santuarios por los godos al mando de Alarico en 394, los misterios súbitamente desaparecieron...

¿Desaparecieron? ¿O dejaron de ser algo meramente exterior, para madurar y convertirse en lo que siempre pretendieron ser: una experiencia interior, dirigida a enriquecer al sujeto, y al margen de cualquier formalismo abstracto, vacío?

Este blog -creado precisamente en Madrid, la ciudad situada en el centro, y presidida por la estatua de Cibeles, la Gran Madre- pretende recoger el espíritu de esos misterios, sean los de Eleusis, Dionisos, Méter, Isis o Mitra, y combinarlos con el saber filosófico, para estimular el avance espiritual de aquellos que quieran participar en su creación.

Igual que en las iniciaciones del pasado, habrá en él dos niveles: el preparatorio, en el que se incluirán materiales destinados a los estudiantes de Secundaria y Bachillerato, que acaban de iniciarse en el camino del conocimiento; y el especializado, en el que el autor incluirá temas filosóficos de nivel superior, o situados en los márgenes del pensamiento filosófico "oficial". También se incluirán referencias a sus publicaciones, a fin de que puedan ser localizadas, comentadas, y desde luego criticadas, por aquellos que se encuentren interesados por los problemas a los que dichas publicaciones se refieren.


En estos tiempos que corren, oscilantes entre el dogmatismo fanático de las religiones oficiales y el más burdo de los materialismos, los defensores del auténtico progreso espiritual no pueden desesperar, ni ceder un ápice de terreno. Hoy, como siempre, este ha de ser nuestro lema:

"Fortes viri adversa fortuna probabuntur"

lunes, 29 de abril de 2013

La crisis dilucidada (y 16): "Gog" de Giovanni Papini





   Giovanni Papini (1881 - 1956), y poeta italiano fue uno de los animadores más activos de la renovación cultural y literaria que se produjo en su país a principios del siglo XX.
   Luchó contra el positivismo que imperaba en el pensamiento filosófico italiano y, al mismo tiempo, contribuyó a difundir el pragmatismo. Colaboró conlas revistas Leonardo y La Voce, fundando posteriormente Anima (1911) y Lacerba (1913), desde las cuales defendió por un tiempo las tendencias futuristas de Tommaso Marinetti.
   Agnóstico, escéptico y anticlerical, pero no obstante siempre abierto a nuevas experiencias espirituales, su actividad periodística le permitió dar rienda suelta a su afición de sorprender y escandalizar a los lectores y de arremeter contra personajes más o menos famosos.
   Se acercó al fascismo, lo que le permitió obtener un puesto en la Universidad de Bolonia en 1935. En 1937, Papini publicó el primer y único volumen de su Historia de la literatura italiana, que le dedicó a Benito Mussolini: "el Duce, amigo de la poesía y de los poetas".
   Antisemita, creía en una conspiración internacional de los judíos, y apoyaba las leyes de discriminación racial impuestas por Mussolini en 1938. A la caída del régimen fascista, Papini ingresó en el convento franciscano de Verna, y sufrió un proceso de descrédito, aunque continuó viéndose defendido por la derecha política y el catolicismo, al que se había convertido.
   La crítica considera que su mejor obra es Gog, una colección de relatos filosóficos, escritos en un estilo brillante y satírico, del que extraigo este breve pasaje, muy ácido y revelador, en el que Papini anticipa la crisis de las democracias modernas, ahogadas por el dominio de los, así llamados, Mercados:


"LA COMPRA DE LA REPÚBLICA 
Nueva York, 22 marzo 
   Este mes he comprado una República. Capricho costoso y que no tendrá imitadores. Era un 
deseo que tenía desde hacía mucho tiempo y he querido librarme de él. Me imaginaba que el ser dueño de un país daba más gusto. 
   La ocasión era buena y el asunto quedó arreglado en pocos días. El presidente tenía el agua hasta el cuello: su ministerio, compuesto de clientes suyos, era un peligro. Las cajas de la República estaban vacías; crear nuevos impuestos hubiera sido la señal del derrumbamiento de todo el clan que se hallaba en el poder, tal vez de una revolución. Había ya un general que armaba bandas de regulares y prometía cargos y empleos al primero que llegaba. 
   Un agente americano que se hallaba en el lugar me avisó. El ministro de Hacienda corrió a Nueva York: en cuatro días nos pusimos de acuerdo. Anticipé algunos millones de dólares a la 
República, y además asigné al presidente, a todos los ministros y a sus secretarios unos emolumentos dobles de aquellos que recibían del Estado. Me han dado en garantía —sin que el pueblo lo sepa— las aduanas y los monopolios. Además, el presidente y los ministros han firmado un covenant secreto que me concede prácticamente el control sobre la vida de la República. Aunque yo parezca, cuando voy allí, un simple huésped de paso, soy, en realidad, el dueño casi absoluto del país. En estos días he tenido que dar una subvención, bastante crecida, para la renovación del material del ejército, y me he asegurado, en cambio, nuevos privilegios. 
  El espectáculo, para mí, es bastante divertido. Las Cámaras continúan legislando, en apariencia libremente los ciudadanos continúan imaginándose que la República es autónoma e independiente y que de su voluntad depende el curso de las cosas. No saben que todo cuanto se imaginan poseer —vida, bienes, derechos civiles— depende en última instancia de un extranjero desconocido para ellos, es decir, de mí. 
   Mañana puedo ordenar la clausura del Parlamento, una reforma de la Constitución, el aumento de las tarifas de aduanas, la expulsión de los inmigrados. Podría, si me pluguiese, revelar los acuerdos secretos de la camarilla ahora dominante y derribar así al Gobierno, obligar al país que tengo bajo mi mano a declarar la guerra a una de las Repúblicas colindantes. Esta potencia oculta e ilimitada me ha hecho pasar algunas horas agradables. Sufrir todos los fastidios y la servidumbre de la comedia política es una fatiga bestial; pero ser el titiritero que detrás del telón puede solazarse tirando de los hilos de los fantoches obedientes a su movimiento, es una voluptuosidad única. Mi desprecio de los hombres encuentra un sabroso alimento y mil confirmaciones. 
   Yo no soy más que el rey incógnito de una pequeña República en desorden, pero la facilidad con que he conseguido dominarla y el evidente interés de todos los iniciados en conservar el secreto, me hace pensar que otras naciones, y tal vez más vastas e importantes que mi República, viven, sin darse cuenta, bajo una dependencia análoga de soberanos extranjeros. Siendo necesario más dinero para su adquisición, se tratará, en vez de un solo dueño, como en mi caso, de un trust, de un sindicato de negocios, de un grupo restringido de capitalistas o de banqueros. 
   Pero tengo fundadas sospechas de que otros países son gobernados por pequeños comités de reyes invisibles, conocidos solamente por sus hombres de confianza, que continúan recitando con naturalidad el papel de jefes legítimos."

jueves, 18 de abril de 2013

Música iniciática: Stefano Landi: Passacaglia della vita


   Stefano Landi (1586-1639) fue un compositor romano, que ejerció de maestro en la Capilla de Padua en 1618; posteriormente, entró en el coro del Vaticano, donde cantó con Gregorio Allegri. Aunque compuso diversos libros de arias, salmos y varias óperas (entre las que destaca La morte d'Orfeo (1619), su obra más "iniciática" es, a mi juicio, este maravilloso y obsesivo Passacaglia de la vita , un memento mori que resume con rotunda y melancólica contundencia el destino de todo lo humano. Que suene en mi funeral.



Stefano Landi (1587-1639)
Homo fugit velut umbra
Passacaglia della Vita
L'Arpeggiata
Marco Beasley, Johannette Zomer
CD: Stefano Landi, Homo fugit velut umbra, L'Arpeggiata, Christina Pluhar, 2003


Texto:

Oh come t'inganni 
se pensi che gl'anni
non hann' da finire, 
bisogna morire.

È un sogno la vita 
che par sì gradita,
è breve gioire, 
bisogna morire.
Non val medicina,
non giova la China,
non si può guarire, 
bisogna morire.

Non vaglion sberate,
minarie, bravate
che caglia l'ardire,
bisogna morire.
Dottrina che giova, 
parola non trova
Che plachi l'ardire, 
bisogna morire.

Non si trova modo 
di scoglier 'sto nodo,
non val il fuggire, 
bisogna morire.
Commun'è statuto, 
non vale l'astuto
'sto colpo schermire,
bisogna morire.

La morte crudele
a tutti è infedele,
ogn'uno svergogna, 
morire bisogna.
È pur ò pazzia 
o gran frenesia,
par dirsi menzogna, 
morire bisogna.

Si more cantando, 
si more sonando
la Cetra, o Sampogna,
morire bisogna.
Si muore danzando, 
bevendo, mangiando;
con quella carogna 
morire bisogna.

I Giovani, i putti 
e gl'Huomini tutti
s'hann'a incenerire, 
bisogna morire.
I sani, gl'infermi, 
i bravi, gl'inermi
tutt'hann'a finire, 
bisogna morire.

E quando che meno
ti pensi, nel seno
ti vien a finire, 
bisogna morire.
Se tu non vi pensi
hai persi li sensi,
sei morto e puoi dire: 
bisogna morire.

Chemtrais y alienación ecológica

  

 Desde nuestro blog queremos hacernos eco de un gravísimo problema que cada vez preocupa a más gente. Algunos "conspiranoicos" afirman que está desarrollándose en nuestros cielos un gigantesco proyecto de modificación del clima, mediante fumigaciones clandestinas. La filosofía, como crítica, no puede estar al margen de la conciencia ecológica, ni de la defensa de nuestro medio ambiente, fundamental para el normal desarrollo del ser humano, y por ello pensamos que debemos contribuir, en la medida de nuestras posibilidades, a denunciar esta situación de "alienación ecológica", que muchos activistas y expertos están denunciando a lo largo y ancho del planeta.
   Parece que incluso los agricultores de nuestro país ya se están preguntado qué son esas misteriosas estelas blanquecinas que enturbian el puro azul de nuestros cielos (los chemtrails), y qué efectos pueden tener sobre el clima. Prueba de ello es esta entrevista realizada a una agricultora de Zamora: Chemtrais en Zamora, en la que demuestra que muchas personas están tomando conciencia de una actividades que, de ser ciertas, serían extremadamente graves, y añadirían un factor de peligro más a nuestra atribuladas existencias. Ya tenemos suficiente con la miseria social, económica e intelectual, como para añadir más leña al fuego. Esperemos que las autoridades aclaren lo que está pasando, y el cielo no "caiga" sobre nuestras cabezas.

miércoles, 17 de abril de 2013

La tarea de la filosofía, según Žižek


   Slavoj Žižek reflexiona sobre la filosofía y su cometido, literalmente, "en pelotas"; desnudo, como la verdad misma, en la cama -quizás parodiando a Descartes-. Más allá de la comicidad que transpira la puesta en escena, se trata de un verdadero ejercicio de lucidez intelectual.

domingo, 14 de abril de 2013

Música iniciática: Topo y el rock urbano

   Dentro del denominado "rock urbano" de los años setenta-ochenta, el grupo Topo, junto con Asfalto, constituyó una de las referencias imprescindibles. Lo interesante es que, vistas a distancia, sus canciones exponían situaciones y problemas que siguen siendo completamente actuales. Ahora, ya mayor, después de escucharme una buena ópera wagneriana, o unos conciertos de Telemann, me gusta volver a estos temas de mi juventud, para respirar un poco de aire urbano. Algunos "son más de campo que las amapolas", y siempre están hablando de las excelencias de sus pueblos. Yo, por mi parte, me confieso "urbano" hasta la médula, y no me concibo viviendo en otro lugar que en este caótico "laberinto" que llaman Madrid; "allí donde se cruzan todos los caminos". La iniciación es posible en la naturaleza, sí, pero también en la ciudad, donde es muy fácil perderse, pero también encontrarse, en un plano de conciencia superior, gracias a la amistad y la cultura. No menospreciemos la aldea, pero valoremos la corte en lo que se merece. Escuchando a Topo, quizás logremos orientarnos mejor en el laberinto urbano, atisbando la luz de un mundo más humano.


jueves, 11 de abril de 2013

Eugenio Trías y José Luis Sampedro: In memoriam



   En el programa Anotaciones, grabado el 15-02-1013, se hace una reseña muy interesante de mi admirado Trías, a mi entender el mayor filósofo español del siglo XX, después de Ortega (con todos mis respetos para Zubiri y María Zambrano que, por lo demás, no es un filósofo, sino una filósofa, desde luego también la más grande). Trías, vapuleado por el cáncer, nos da una muestra de verdadero "renacimiento" personal, y de la entereza que se necesita para enfrentarse al límite definitivo.


   El otro intelectual impagable que se nos ha ido es José Luis Sampedro. ¡Qué hombres! Focos de luz en un mundo que se nos va volviendo cada día un poco más oscuro, aunque supongo que esta sensación se ha repetido muchísimas veces ya a lo largo de la historia. Igual que Trías, también nos deja su vitalismo impenitente, cuasi nietzscheano, quizás excesivo para los tiempos que corren, tan artificiales y tan artificiosos, y que a mí me recuerda un poco al de Thoreau.
   Seguro que ambos descansan en paz. Tomemos el relevo.

miércoles, 10 de abril de 2013

2º de Bachillerato: Nietzsche: Perspectivas sobre su filosofía


   En este espacio del programa "Tesis", organizado por Canal Sur, se exponen, de forma breve, pero eficaz, las principales líneas del pensamiento nietzscheano. Resulta interesante, sobre todo, ver a Trías, poco afectado todavía por el cáncer que acaba de llevárselo, dejándonos huérfanos de otro gran intelectual. Adiós, maestro.

martes, 9 de abril de 2013

2º de Bachillerato: Marx: Materialismo histórico y alienación

En el siguiente texto, ya clásico, Marx expone las líneas fundamentales del materialismo histórico:

   "El primer trabajo emprendido para resolver las dudas que me azotaban, fue una revisión crítica de la filosofía hegeliana del derecho, trabajo cuya introducción apareció en 1844 en los "Anales francoalemanes", que se publicaban en París. Mi investigación me llevó a la conclusión de que, tanto las relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden comprenderse por sí mismas ni por la llamada evolución general del espíritu humano, sino que, por el contrario, radican en las condiciones materiales de vida cuyo conjunto resume Hegel siguiendo el precedente de los ingleses y franceses del siglo XVIII, bajo el nombre de "sociedad civil", y que la anatomía de la sociedad civil hay que buscarla en la economía política. En Bruselas, a donde me trasladé a consecuencia de una orden de destierro dictada por el señor Guizot, proseguí mis estudios de economía política comenzados en París. El resultado general al que llegué y que una vez obtenido sirvió de hilo conductor a mis estudios puede resumirse así: en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas, y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica se transforma -más o menos rápidamente- toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas transformaciones hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en una palabra las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas épocas de transformación por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción. Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrará siempre que estos objetivos sólo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización. A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso en la formación económica de la sociedad el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués. Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo. Con esta formación social se cierra, por lo tanto, la prehistoria de la sociedad humana." (Contribución a la crítica de la economía política (1859)

   Por otro lado, en relación con el problema de la alienación del hombre en Marx, puede verse este vídeo, un poco simplista, pero bastante correcto, en lo que se refiere a sus líneas generales: