BLOGELEUSIS: FILOSOFÍA, y más allá...


Según Walter Burkert, los antiguos misterios "eran rituales de iniciación de carácter voluntario, personal y secreto que aspiraban a un cambio de mentalidad mediante la experiencia de lo sagrado." (Cultos mistéricos antiguos)

Con los decretos imperiales de 391/392, que prohibieron todos los cultos paganos, y con la destrucción de los santuarios por los godos al mando de Alarico en 394, los misterios súbitamente desaparecieron...

¿Desaparecieron? ¿O dejaron de ser algo meramente exterior, para madurar y convertirse en lo que siempre pretendieron ser: una experiencia interior, dirigida a enriquecer al sujeto, y al margen de cualquier formalismo abstracto, vacío?

Este blog -creado precisamente en Madrid, la ciudad situada en el centro, y presidida por la estatua de Cibeles, la Gran Madre- pretende recoger el espíritu de esos misterios, sean los de Eleusis, Dionisos, Méter, Isis o Mitra, y combinarlos con el saber filosófico, para estimular el avance espiritual de aquellos que quieran participar en su creación.

Igual que en las iniciaciones del pasado, habrá en él dos niveles: el preparatorio, en el que se incluirán materiales destinados a los estudiantes de Secundaria y Bachillerato, que acaban de iniciarse en el camino del conocimiento; y el especializado, en el que el autor incluirá temas filosóficos de nivel superior, o situados en los márgenes del pensamiento filosófico "oficial". También se incluirán referencias a sus publicaciones, a fin de que puedan ser localizadas, comentadas, y desde luego criticadas, por aquellos que se encuentren interesados por los problemas a los que dichas publicaciones se refieren.


En estos tiempos que corren, oscilantes entre el dogmatismo fanático de las religiones oficiales y el más burdo de los materialismos, los defensores del auténtico progreso espiritual no pueden desesperar, ni ceder un ápice de terreno. Hoy, como siempre, este ha de ser nuestro lema:

"Fortes viri adversa fortuna probabuntur"

jueves, 14 de noviembre de 2013

A las filósofas que amo (9): Clotilde de Vaux

File:Monument Auguste Comte (Place de la Sorbonne, Paris) (2424895170).jpg
Monumento a Auguste Comte, Plaza de la Sorbona, París
A la izquierda, Clotilde de Vaus; a la derecha
un proletario, instruyéndose


Clotilde de Vaux (1815-1846) no fue propiamente una filósofa, pero sí influyó, y mucho, sobre Auguste Comte, inspirándole su "Religión de la Humanidad", que encuentra sus prolongaciones en las ideas modernas sobre la solidaridad y los Derechos Humanos.
   Clotilde Josephine Marie de Ficquelmont contrajo matrimonio en 1835 el noble francés Amédée de Vaux, quien, tras contraer numerosas deudas de juego, huyó a Bélgica, abandonando a su mujer. Como el Código Civil le impedía casarse, se trasladó a la Rue Payenne, 7 en París, donde, gracias a una pensión obtenida por su tío, pudo desarrollar una carrera literaria y escribir novelas por entregas. En octubre de 1844, Clotilde conoció a Auguste Comte, por entonces profesor de la Polytechnique. La primera carta del filósofo a Clotilde está fechada el 30 abril de 1845. Desde entonces, se enamoró pasionadamente de la joven, que no le permitió seguir adelante, aunque si admitió continuar la correspondencia.

Comte llora desconsoladamente ante el cadáver de Clotilde

   Cuando Clotilde murió, víctima de la tuberculosis, Comte vio en ella una suerte de "musa moral", y tomó conciencia de la dimensión religiosa de la condición humana. Clotilde era una católica convencida, y aunque Comte veía en el catolicismo una simple etapa en la evolución hacia el espíritu positivo, llegó a convencerse de que el culto y las ceremonias resultan indispensables para la difusión del positivismo en la sociedad humana.
   Dentro de la religión positivista, el amor al prójimo se vive, primeramente, a través de la unión de los sexos, expresión de la generosidad y desinterés, y luego se extendería a grupos más amplios. En el Système de politique positive (1851-1854), señala que la Religión de la Humanidad se basa en el altruismo y el ideal del progreso (consecuencia del desarrollo de la técnica y la industria). 


   En el Catéchisme positiviste (1851), Comte formalizó su religión y definió siete sacramentos: Presentación, Admisión (fin de la educación), Destino (elección de una carrera), Matrimonio, Retiro (a los 63 años), la Separación, y la Incorporación, tres años después de la muerte, y que implica la unión con los muertos.

Bandera de Brasil, con el lema positivista: "Orden
y Progreso"

   La Religión de la humanidad ha desaparecido prácticamente hoy en día. En Brasil hay aún alguna capilla positivista (como la de Porto Alegre), y en el número 5 de la Rue Payenne de París existe un Temple de l'Humanité, el único que hay en Europa, considerado monumento histórico-artístico.

Capilla positivista de Porto Alegre, con el lema positivsta:
"El amor por principio, el orden por base, el progreso como fin."
   Resulta muy interesante leer el artículo: La iglesia de los filósofos, donde se describe el culto positivista con gran detalle.

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