BLOGELEUSIS: FILOSOFÍA, y más allá...


Según Walter Burkert, los antiguos misterios "eran rituales de iniciación de carácter voluntario, personal y secreto que aspiraban a un cambio de mentalidad mediante la experiencia de lo sagrado." (Cultos mistéricos antiguos)

Con los decretos imperiales de 391/392, que prohibieron todos los cultos paganos, y con la destrucción de los santuarios por los godos al mando de Alarico en 394, los misterios súbitamente desaparecieron...

¿Desaparecieron? ¿O dejaron de ser algo meramente exterior, para madurar y convertirse en lo que siempre pretendieron ser: una experiencia interior, dirigida a enriquecer al sujeto, y al margen de cualquier formalismo abstracto, vacío?

Este blog -creado precisamente en Madrid, la ciudad situada en el centro, y presidida por la estatua de Cibeles, la Gran Madre- pretende recoger el espíritu de esos misterios, sean los de Eleusis, Dionisos, Méter, Isis o Mitra, y combinarlos con el saber filosófico, para estimular el avance espiritual de aquellos que quieran participar en su creación.

Igual que en las iniciaciones del pasado, habrá en él dos niveles: el preparatorio, en el que se incluirán materiales destinados a los estudiantes de Secundaria y Bachillerato, que acaban de iniciarse en el camino del conocimiento; y el especializado, en el que el autor incluirá temas filosóficos de nivel superior, o situados en los márgenes del pensamiento filosófico "oficial". También se incluirán referencias a sus publicaciones, a fin de que puedan ser localizadas, comentadas, y desde luego criticadas, por aquellos que se encuentren interesados por los problemas a los que dichas publicaciones se refieren.


En estos tiempos que corren, oscilantes entre el dogmatismo fanático de las religiones oficiales y el más burdo de los materialismos, los defensores del auténtico progreso espiritual no pueden desesperar, ni ceder un ápice de terreno. Hoy, como siempre, este ha de ser nuestro lema:

"Fortes viri adversa fortuna probabuntur"

viernes, 17 de mayo de 2013

La otra Ilustración: Emanuel Swedenborg y la experiencia visionaria


 



"Nadie está verdaderamente ilustrado, si no ha leído a Swedenborg."
Henry Ward Beecher


   Siempre estamos  hablando de Hume y Kant, y apenas mencionamos a Swedenborg, el "Kant esotérico", por el que estuvo fascinado el mismísimo genio de Königsberg. Y no era para menos: el talento de Swedenborg fue tan grande como el de Kant, aunque se dirigió al noúmeno, a esa parte de la realidad que el filósofo tudesco consideraba imposible de penetrar. Swedenborg lo intentó, emplendo una capacidad visionaria, esa "segunda visión" o conocimiento intutivo que Kant siempre rechazó, a mi entender en nombre de una experiencia entendida de una manera demasiado restringida.
   Swedenborg -una de los tres mentes más brillantes de la historia, junto con Goethe y John Stuart Mill, según el profesor Terman de la Stanford University- mostró durante la primera mitad de su vida un gran interés por las ciencias: geología, mineralogía, ingeniería militar, ingeniería de minas... También cultivó la anatomía, buscando hallar el alma en el interior del cerebro... sin poder localizarla, claro. Asimismo, se interesó por la imbología de los sueños, antes de que lo hicieran Freud y Jung.
   A los 57 años, como él mismo confiesa, "Dios abrió sus ojos" al mundo de las cosas espirituales, poniéndole en comunicación directa con ángeles y espíritus. Freuto de esta "experiencia" de orden superior, elaboró un sistema de correspondencias, basado en símbolos, que establecen un paralelismo entre el microcosmos y el macrocosmos. En este sistema, los símbolos muestran tres niveles de significado: literal, espiritual y "celestial", que es el más elevado, porque permite penetrar en los misteriosos arcanos del Más Allá.
   En el curso de estas experiencias visionarias, creyó poder describir la muerte y el mundo de ultratumba de manera muy parecida a las actuales experiencias cercanas a la muerte. No existen ni el "cielo", ni el "infierno", sino tantos cielos e infiernos como individuos hay, dependiendo de cuáles hayan sido sus intereses y emociones en esta vida: es, por tanto, nuestro pensamiento en vida, y aquello que amamos o deseamos (bueno o malo), lo que determinará nuestro destino tras la muerte.
   Como señala Guillermo Carnero, en su introducción a la novela de Théophile Gautier Espirita (1866), marcada por la influencia de Swedenborg, "la concepción swedenborgiana del otro mundo es antropomórfica. Los seres que lo pueblan son, salvo en la corporeidad, similares a los de éste; las milicias angélicas están compuestas de seres humanos desencarnados que circulan a nuestro alrededor, sin que podamos percibirlos por imperfección de nuestros sentidos. Los ángeles y almas poseen un "cuerpo espiritual" (qu según Lavater reciben después de la muerte) y están animados de deseos y sentimientos humanos, especialmente durante su tránsito al Hades. La teoría del Hades procede de Federico Meyer y Jung Stilling. El Hades es una especie de Purgatorio, lugar intermedio entre el cielo de los bienaventurados y el infierno de los condenados, o, para usar la terminología adecuada, entre el éter y el centro de la tierra. Cuando un ser humano muere, su alma despierta en el Hades. Es un lugar intermedio y transitorio: mientras las almas de los bienaventurados alcanzan inmediatamente el éter y las de los malvados son precipitados al tártaro, las almas no malvadas, pero sí demasiado apegadas a las cosas de este mundo, las almas "sensuales", permanecen en él hasta que desaparezca su nostalgia de las cosas terrenales, y llevadas por su añoranza pueden volver a la tierra.
   Swedenborg cree en la predeterminación amorosa. 'Está predeterminado que aparezcan parejas conyugales; y éstas crecen y viven, bajo los auspicios del Señor, siempre de cara a su matrimonio, sin que sepan nada de ello el varón ni la muchacha; y tras el tiempo requerido la virgen entonces núbil y el joven apto para el matrimonio se encuentran en cualquier parte como por azar, y se examinan el uno al otro, y acto seguido se reconocen, por una especie de instinto, que son adecuados el uno al otro, y tras una especie de dictamen interior, piensan en su interior, él: 'ésta es la mía', y ella: "éste es el mío'. Cuando la unión de dos almas nacidas la una para la otra no puede llevarse a cabo en este mundo, tiene lugar en el otro. Swedenborg describió, en Las maravillas del Cielo y el Infierno y en Delicias del Amor Conyugal el éxtasis de esas almas movidas por amores de ultratumba."
   La obra y las visiones descritas por Swedenborg influyeron sobre Goethe, Balzac, Gautier (como hemos indicado), Robert Browning, Baudelaire, Coleridge, Dostoyevski, William Blake, R. W. Emerson, Lincoln, los miembros de la Hudson River School, como Thomas Cole o F. Church, y arquitectos como Louis Sullivan, que trataron de hacer de Chicago, tras su destrucción por un incendio, una copia del cielo de Swedenborg.
   A continuación os presento un magnífico documental sobre el teósofo y místico sueco; he tenido que trascribir las dos últimas partes por medio de un enlace, pero espero que podrán visionarse sin problemas. Elevémonos por encima de la experiencia con él.





   Para finalizar, podemos escuchar esta curiosa interpretación de los sueños swedenborgianos que realiza el grupo de Metal Sinfónico Therion:


Wake up in the darkest hour!
Angels are surrounding you
In the borderland of heaven
Lucid are yor dreams tonight

Open a door, a gate in a dream
(The) dead will pass by to show you the sky

[chorus:]
Astral presence everywhere
In the dreams of Swedenborg
He could see across the sky
Through the boundaries of time
Lucid dreams and astral sight
In the dreams of Swedenborg
Every part of universe´s
Corresponding to the world

Dream a vision clear and splendid
When you visit afterlife
Daedalus Hyperboreus
Delinate the astral world

Write all your dreams in your diary
Give to the world a glimpse of the sky

[chorus]

(Para Víctor Seoane, In Memoriam.)

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