BLOGELEUSIS: FILOSOFÍA, y más allá...


Según Walter Burkert, los antiguos misterios "eran rituales de iniciación de carácter voluntario, personal y secreto que aspiraban a un cambio de mentalidad mediante la experiencia de lo sagrado." (Cultos mistéricos antiguos)

Con los decretos imperiales de 391/392, que prohibieron todos los cultos paganos, y con la destrucción de los santuarios por los godos al mando de Alarico en 394, los misterios súbitamente desaparecieron...

¿Desaparecieron? ¿O dejaron de ser algo meramente exterior, para madurar y convertirse en lo que siempre pretendieron ser: una experiencia interior, dirigida a enriquecer al sujeto, y al margen de cualquier formalismo abstracto, vacío?

Este blog -creado precisamente en Madrid, la ciudad situada en el centro, y presidida por la estatua de Cibeles, la Gran Madre- pretende recoger el espíritu de esos misterios, sean los de Eleusis, Dionisos, Méter, Isis o Mitra, y combinarlos con el saber filosófico, para estimular el avance espiritual de aquellos que quieran participar en su creación.

Igual que en las iniciaciones del pasado, habrá en él dos niveles: el preparatorio, en el que se incluirán materiales destinados a los estudiantes de Secundaria y Bachillerato, que acaban de iniciarse en el camino del conocimiento; y el especializado, en el que el autor incluirá temas filosóficos de nivel superior, o situados en los márgenes del pensamiento filosófico "oficial". También se incluirán referencias a sus publicaciones, a fin de que puedan ser localizadas, comentadas, y desde luego criticadas, por aquellos que se encuentren interesados por los problemas a los que dichas publicaciones se refieren.


En estos tiempos que corren, oscilantes entre el dogmatismo fanático de las religiones oficiales y el más burdo de los materialismos, los defensores del auténtico progreso espiritual no pueden desesperar, ni ceder un ápice de terreno. Hoy, como siempre, este ha de ser nuestro lema:

"Fortes viri adversa fortuna probabuntur"

viernes, 2 de septiembre de 2011

Metrópolis de Fritz Lang: La crisis mundial interpretada por el genio del expresionismo


   Si alguien quiere entender en profundidad la crisis que atravesamos, una crisis que, en muchos aspectos, sólo puede comprenderse atendiendo a su aspecto simbólico, incluso mitológico (y no sólo económico, como nos quieren hacer creer), tiene que acudir al film clásico de Fritz Lang Metrópolis. Los que en su tiempo acusaron a Lang de haber hecho en su película una apología del nacional-socialismo (profesado ciertamente por su primera esposa Thea von Harbou), no entendieron que las obras del genio van mucho más allá de la época en la que surgen, pues anticipan un futuro que sus contemporáneos, por su lejanía, ni siquiera barruntan. ¡Lástima que la Alemania actual produzca mentes tan mezquinas como la que caracteriza a Angela Merkel, la "dama de hierro" germánica! Para nosotros, los "amantes de las Musas" (Jünger), la Alemania que amamos y admiramos es, entre otras muchas cosas imperecederas, Fritz Lang y su cine expresionista.
   Todavía recuerdo cuando se reestrenó en el aquel Madrid legendario de la "movida", regentado por el "viejo profesor" Tierno Galván, la copia restaurada de este film, que estuvo perdido durante muchos años, al que se añadió una banda sonora con música contemporánea de Giorgio Moroder y Freddy Mercury, entre otros; también recuerdo haber asistido a su proyección en el cine de verano que, por aquél entonces, existía en el Retiro (donde hoy está el "Jardín de los ausentes", dedicado a las víctimas de 11-M). La película me sobrecogió entonces; pero ahora, que acumulo más años, muchas más lecturas y (amargas) experiencias, me parece de mayor actualidad que nunca.
   La escena que más me conmovió fue aquella en la que el monstruo de la técnica y la industria, símbolo de la moderna sociedad capitalista, cual nuevo dios Baal-Moloch (el ídolo adorado por los Cartagineses, un pueblo de comerciantes, cuyo imperio anticipa en muchos sentidos el actual capitalismo globalizado), recibe su sacrificio de miles de víctimas, inmoladas ante sus humeantes fauces, mientras los ricos se dedican al deporte y al lujo. Cuando nuestros políticos hablan de los "sacrificios" que exigen los Mercados, no puedo evitar comparar a esos "Mercados" con Moloch, ni que se me venga a la mente la terrible escena. Tampoco puedo olvidar la escena en la que el malvado científico Rothwang crea a la "María diabólica" (prototipo, posteriormente, de la cantante Madonna), un robot, con apariencia de prostituta, que recuerda a las Shakira o Beyoncés actuales, capaz de alucinar con sus lúbricos movimientos a los jovenzuelos de la ciudad, provocándoles para que se enfrenten violentamente. No debemos dejarnos engañar por la aparente ingenuidad de estas escenas; más bien, deberíamos decidirnos a revisar muchos de los clásicos del cine mudo.
  Para terminar, os ofrezco la magnífica combinación de algunas escenas de Metrópolis, con la música de Freddy Mercury y su hipnotizante tema Love Kills; ¡una gozada!


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