BLOGELEUSIS: FILOSOFÍA, y más allá...


Según Walter Burkert, los antiguos misterios "eran rituales de iniciación de carácter voluntario, personal y secreto que aspiraban a un cambio de mentalidad mediante la experiencia de lo sagrado." (Cultos mistéricos antiguos)

Con los decretos imperiales de 391/392, que prohibieron todos los cultos paganos, y con la destrucción de los santuarios por los godos al mando de Alarico en 394, los misterios súbitamente desaparecieron...

¿Desaparecieron? ¿O dejaron de ser algo meramente exterior, para madurar y convertirse en lo que siempre pretendieron ser: una experiencia interior, dirigida a enriquecer al sujeto, y al margen de cualquier formalismo abstracto, vacío?

Este blog -creado precisamente en Madrid, la ciudad situada en el centro, y presidida por la estatua de Cibeles, la Gran Madre- pretende recoger el espíritu de esos misterios, sean los de Eleusis, Dionisos, Méter, Isis o Mitra, y combinarlos con el saber filosófico, para estimular el avance espiritual de aquellos que quieran participar en su creación.

Igual que en las iniciaciones del pasado, habrá en él dos niveles: el preparatorio, en el que se incluirán materiales destinados a los estudiantes de Secundaria y Bachillerato, que acaban de iniciarse en el camino del conocimiento; y el especializado, en el que el autor incluirá temas filosóficos de nivel superior, o situados en los márgenes del pensamiento filosófico "oficial". También se incluirán referencias a sus publicaciones, a fin de que puedan ser localizadas, comentadas, y desde luego criticadas, por aquellos que se encuentren interesados por los problemas a los que dichas publicaciones se refieren.


En estos tiempos que corren, oscilantes entre el dogmatismo fanático de las religiones oficiales y el más burdo de los materialismos, los defensores del auténtico progreso espiritual no pueden desesperar, ni ceder un ápice de terreno. Hoy, como siempre, este ha de ser nuestro lema:

"Fortes viri adversa fortuna probabuntur"

jueves, 23 de diciembre de 2010

¿Estafador o visionario? David Icke y su teoría de la conspiración aterrizan en Barcelona

   Supongamos que alguien nos dijese que detrás de las distintas facciones políticas, aparentemente enfrentadas, se oculta un poder único que las utiliza como tapadera para extender su dominio por todo el planeta, y que ese poder trabaja incansablemente para adueñarse de las finanzas, el ejército, los medios de comunicación, el sistema educativo…, todo ello con el propósito de manipular las mentes de los seres humanos, mediante la difusión de una visión del mundo prefabricada tecnológicamente, basada en la competitividad desaforada, el odio a todo lo diferente y el miedo cerval a una catástrofe inminente, apocalíptica, constantemente anunciada, pero que nunca acaba de llegar; imaginemos que este individuo –al que comenzamos a mirar con recelo- nos dice, además, que ese poder omnímodo, que prevé, controla y dirige todos los posibles deseos de las masas, maneja a los líderes políticos, sindicales, etc. como si fuesen títeres que representan ante la población mundial una historia cuya trama ya ha sido prevista de antemano, hace décadas, quizás siglos, y cuyo desenlace no es otro que crear un Estado Mundial, controlado por una elite reducida, que planea implantar en un futuro muy próximo microchips a cada habitante del planeta, a fin de someterlos a una vigilancia continua y exhaustiva.
   Llegados a ese punto, nuestro hombre nos da un respiro, y nosotros, tras reflexionar un momento, pensamos que, bueno, quizás exagere un poco, pero lo que nos está diciendo tampoco se encuentra tan alejado de los hechos, ni del curso que parece haber tomado el mundo. Mas, ¿qué pensaríamos si retomase su discurso y continuara diciéndonos ahora que ese diabólico plan no es producto de mentes humanas, sino de una supuesta raza “reptiliana” interdimensional –los Annunaki, un trasunto de los antiguos daimones del neoplatonismo, actualizados como extraterrestres-, que creó a los seres humanos hace milenios, para explotarles como ganado, y que, no contenta con ello hibridó su ADN con ciertos seres humanos, dando lugar a las principales familias de aristócratas y financieros (los Illuminati) que controlan nuestro planeta, cuidándose de que los hombres no se percaten de ello, porque han manipulado su capacidad perceptiva de tal modo que no puedan darse cuenta de que están siendo gobernados por reptiles? ¿Qué pasaría por nuestras mentes si afirmase a continuación, sin inmutarse, que esos seres reptilianos con apariencia humana ejercen su dominio del mundo utilizando organizaciones secretas o mafiosas, que tienen estructura piramidal, y que celebran sangrientos rituales, en los que se ofrecen víctimas inocentes (entre ellos niños y jóvenes vírgenes) a deidades supuestamente desaparecidas, como Moloch o Baal, pero que cuentan, sin embargo, con una feligresía escogida entre los individuos más poderosos del planeta? ¿Y si nos dijera, para terminar, que esa elite ha creado un sistema educativo cuyo principal objetivo es desarrollar la parte más primitiva y cruel de nuestro cerebro, el “cerebro reptiliano”, fomentando el comportamiento despiadado, el culto a la jerarquía y los rituales obsesivos, al tiempo que propicia la separación entre el hemisferio izquierdo (encargado del pensamiento lógico) y el derecho (que controla el pensamiento simbólico e intuitivo), mediante un bombardeo de imágenes no mediadas conceptualmente, que se encargan de difundir incansablemente el cine, la televisión, los videojuegos, etc., de manera que el sujeto queda desde su infancia prisionero de una “cárcel vibracional” de la que le resulta casi imposible librarse?
   Aquí, seguramente, nos negaríamos a seguir escuchándole, y pensaríamos que un individuo capaz de mantener tal serie de dislates está completamente loco; y si encima nos enteramos de que da conferencias y escribe libros en los que expone estas ideas, y que esos libros circulan por Internet y por las librerías, alcanzando un número nada desdeñable de ventas, creeríamos tener delante a un estafador.
David Icke
   Y sin embargo este hombre existe, y lleva muchos años difundiendo sus delirantes teorías conspirativas por todo el mundo, pronunciando charlas larguísimas -que pueden durar la friolera de ocho horas-, en las que desarrolla esta fantástica visión del mundo, que también podemos encontrar desarrollada por extenso en escritos cuyos títulos se encuentran a medio camino entre la New Age y la ciencia-ficción: El mayor secreto, …Y la verdad os hará libres, El amor infinito es la única verdad, Soy yo, soy libre…: Se trata de David Icke, ex-jugador de fútbol de la Primera División inglesa, antiguo líder del Partido Verde británico, presentador de  televisión y coguionista de la serie de películas Matrix, quien el pasado día 6 de noviembre recaló en Barcelona, para presentar la traducción al castellano de su libro Hijos de Matrix (Editorial Obelisco), y dar una de sus prolongadas charlas, con gran éxito de público.
   Naturalmente, los medios de comunicación oficiales apenas se hicieron eco del evento (lo que, dicho sea de paso, daría parte de razón a nuestro personaje); pero yo, que he leído algunos de sus libros, que no los considero en absoluto desechables, y que, además, he podido comprobar hasta qué punto las estrambóticas teorías de este teórico de la conspiración suscitan verdadera pasión en los foros alternativos de la Red, he pensado que  no estaría de más ofrecer un este blog un extracto de los principales puntos abordados por Icke en su conferencia; el lector juzgará si quien realiza estas afirmaciones conserva su salud mental, o no:
1)      Existe una pirámide de poder que controla todas las grandes empresas y centros de decisión: medios de comunicación, empresas de armamento, fuerzas armadas, energía, farmacia, alimentación, banca, educación, universidades, religiones, mafias, tráfico de drogas, etc. Cuanto más alto se sitúa una persona dentro de esa pirámide de poder, de mayor información dispone, mientras que la gente que se encuentra debajo está sumida en la mayor ignorancia de los objetivos, decisiones, y planes a los que sirve. Esta ignorancia se fomenta mediante la confusión que reina en los medios de comunicación, que ofrecen versiones totalmente contradictorias de los mismos sucesos, de manera que el sujeto nunca puede tener nunca una visión de conjunto, global, de la situación.
2)      Utilizando esa pirámide de poder, la elite pretende implantar una tiranía totalitaria, al estilo de las descritas por A. Huxley o G. Orwell; y para conseguir sus objetivos sigue básicamente dos estrategias: a) el triplete problema-reacción-solución (consistente en crear situaciones catastróficas o de alarma generalizada, ante las cuales la población reacciona reclamando una solución, que la elite ofrece implantando una serie de medidas, decididas con anterioridad, pero que son impopulares, y que la gente nunca habría aceptado si no se hubiese creado previamente la situación extrema que les conduce a aceptarlas); y b) la aplicación de esas medidas impopulares a largo plazo, para lograr que la población –que se rebelaría si se pretendiese aplicarlas demasiado bruscamente- termine aceptándolas, con el paso del tiempo y las generaciones, como algo natural. El objetivo último al que apunta todo esto es crear un gobierno mundial y un mercado planetario, en el que ningún país se encuentra en condiciones de controlar su propia economía, sino que está obligado a someterse a la dictadura de los mercados.
3)      Según Icke, un recurso fundamental para controlar a las masas es fomentar un clima de crisis económica permanente: para ello, las entidades financieras inventan dinero cada vez que efectúan un préstamo (dinero-deuda); ese dinero sólo existe en las pantallas de los ordenadores; pero los deudores que han de devolver el préstamo no pueden inventarse el dinero de los intereses, por lo que el dinero fluye constantemente hacia las entidades financieras, de manera que éstas aumentan constantemente sus beneficios, mientras que la población se empobrece cada vez más. Entre los proyectos de la elite estaría abolir en el futuro el dinero en efectivo, y establecer una moneda mundial controlada telemáticamente, lo que haría posible sumir de inmediato en la indigencia a cualquier ser humano que se oponga a sus intereses.
4)      La elite quiere que la alimentación de los seres humanos sea de escasa calidad (porque sabe que una mala alimentación deteriora el pensamiento), por eso la comida basura y los transgénicos se difunden cada vez más en el mercado (a pesar del discurso hipócrita sobre la agricultura ecológica y la vida sana); no contenta con esto, rocía a la población con productos químicos mediante las estelas de los aviones a reacción (los llamados “Chemtrails”), y altera sus estados de conciencia mediante las radiaciones de las antenas y las emisiones de las telecomuniciones (que, curiosamente, interfieren precisamente las señales dentro de la banda de frecuencia que emiten y reciben los cerebros humanos): así la salud física y mental de los individuos se deteriora sin remedio (convirtiéndose en enfermos crónicos), algo que le viene muy bien a las multinacionales farmacéuticas –gestionadas también, no hay que decirlo, por miembros de la elite- para distribuir sus mercancías y aumentar sus beneficios hasta el infinito.
5)      La actual etapa de penuria financiera, planificada por la elite, ha hecho que los Estados hayan intentado paliarla volcando dinero público a las entidades financieras, con lo que las arcas de los Estados quedan exhaustas y endeudadas; los Estados entran entonces en quiebra, lo que genera un gran descontento social, que “obliga” a adoptar medidas políticas cada vez más despóticas (estados de alarma, de excepción, etc.), camufladas bajo una pretendida capa “democrática”; entretanto, el lavado de cerebro al que habrá sido sometida la población, le llevará a aceptar esas medidas dictatoriales, alegrándose de que de nuevo se restaure el “orden”, perdiendo así poco a poco todos su derechos civiles y sociales. Icke no descarta que la elite llegue a provocar en un futuro inmediato nuevas guerras –cosa que ha hecho a lo largo de toda la historia, porque, según él, a sus mentes reptilianas les encanta la violencia y el derramamiento de sangre-, para así dar un nuevo impulso a una economía previamente depauperada a propósito.
6)      La única alternativa a esta situación es romper con la “cárcel vibracional” creada tecnológicamente por la elite, y denunciar su política del miedo, haciendo que los seres humanos tomen conciencia de su verdadera situación, y se atrevan a oponerse a un sistema que tiene como único fin embrutecer sus conciencias y anular su libertad. Una humanidad compuesta por individuos plenamente conscientes, no podrá ser manipulada por una elite que es, desde luego, muy poderosa, pero que, en último término se compone de un número reducido de individuos. La única alternativa a la violencia, la competitividad y el odio es el amor, la solidaridad y la paz: ésa es la solución, y el tiempo para aplicarla, sostiene Icke, se nos está acabando.
   Tras leer estos argumentos, cabría decir, parafraseando a Cervantes (El Quijote, 2ª Parte, cap. XLIII): ¿quién no tomaría a este sujeto por una persona muy cuerda y mejor intencionada en algunos puntos, y completamente alienada en otros? Pero, como queda dicho en este artículo, nuestro conferenciante tan sólo dispara en tocándole el tema de los reptiles (igual que le sucedía a Don Quijote con los asuntos caballerescos), mientras que en los demás aspectos de su discurso muestra tener claro y desenfadado entendimiento. Pero ya se sabe: a veces sólo un lunático se atreve a decirnos la verdad.

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   Como colofón del comentario que acabo de realizar sobre el pensamiento de D. Icke, os ofrezco los enlaces de Internet con la conferencia que impartió en la Oxford Debating Society, titulada "Libera tu mente", en la que aparecen sus tesis más importantes. Imagino que la conferencia de Barcelona tendría un contenido muy similar.

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